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ANTEPROYECTO DE LEY DE FOMENTO DEL ECOSISTEMA DE LAS EMPRESAS EMERGENTES ‘STARTUPS’

A inicios de este mes se ha conocido el Anteproyecto de Ley de fomento del ecosistema de las empresas emergentes, orientado a establecer un marco normativo específico para apoyar la creación y crecimiento de empresas emergentes en España (las conocidas como ‘startups’) aunque habrá que ver cómo queda definitivamente tras su tramitación parlamentaria

Por el momento, el mencionado Anteproyecto de Ley introduce el nuevo concepto jurídico de «empresa emergente», y la define como aquellas personas físicas o jurídicas que cumplan las siguientes características:

  1. ser de nueva creación o, no siendo de nueva creación, cuando no haya transcurrido más de 5 años desde su constitución, con carácter general, o de 7 en el caso de empresas de biotecnología, energía e industriales
  2. no ser el resultado de una operación de fusión, escisión o, transformación (incluidos los términos concentración o segregación)
  3. tener su sede social o establecimiento permanente en España
  4. tener contratada en España el 60% de la plantilla
  5. ser considerada empresa innovadora’ por ENISA
  6. no haber distribuido dividendos
  7. no cotizar en un mercado regulado ni en un sistema multilateral de negociación

En el caso de que pertenezca a un grupo de empresas del artículo 42 del Código de Comercio, el grupo debe cumplir los mismos requisitos para ser considerada emergente.

No será considerada de nueva creación:

  • cuando alguno de sus fundadores lo hubiera sido de una primera o segunda empresa emergente que se hubiera beneficiado de esta ley. No obstante, si el primer intento fracasa, como es característico en proyectos de alto riesgo, pueden volver a aplicarse los incentivos de esta ley a una segunda empresa constituida por los mismos fundadores.
  • Además, perderán el derecho a acogerse a los beneficios fiscales, entre otros supuestos, cuando el volumen de negocio anual supere los 5 millones de euros o sea adquirida por otra empresa que no cumpla los anteriores requisitos.

En cuanto a la tributación de les empresas emergentes, se dispone un conjunto de incentivos fiscales, entre los que cabe destacar las siguientes:

Impuesto sobre Sociedades (e IRNR con EP)

  • Se aplica el tipo reducido del 15% en el primer periodo impositivo y en los tres siguientes cuando la base imponible sea positiva. Aunque cabe advertir, que esta opción muy probablemente implique diferir la compensación de las bases imponibles negativas a futuro.
  • Se abre la posibilidad de aplazar y fraccionar la deuda tributaria de las 2 primeras autoliquidaciones de IS (o IRNR con EP) con base positiva por 12 y 6 meses, respectivamente, y con dispensa de garantías.
  • Se prevé también la exención de realizar pagos fraccionados en los 2 primeros ejercicios siguientes a la obtención de bases positivas.

Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF):

  • Entrega de acciones: se eleva el importe de la exención de 12.000 a 45.000 euros anuales en el caso de entrega por parte de startups de acciones o participaciones derivadas del ejercicio de opciones de compra (stock options) para las empresas que sean certificadas como emergentes (que la oferta se realice en las mismas condiciones para todos los trabajadores de la empresa). También se faculta mercantilmente la adquisición de autocartera hasta un 20% del capital social para la ejecución del plan de retribución.
  • Deducción por inversión en entidades de nueva creación: se modifica la deducción por inversión en empresas de nueva o reciente creación, incrementando el tipo de deducción del 30 al 40%, aumentando la base máxima de 60.000 a 100.000 euros y el tiempo durante el cual se considera a una empresa de reciente creación, que se amplía hasta equipararlo con antigüedad máxima de una empresa emergente, pasando de 3 a 5 años, con carácter general, y de 7 años para determinadas categorías de empresas.
  • Régimen especial de impatriados: se mejora el acceso al régimen fiscal especial aplicable a las personas trabajadoras desplazadas a territorio español con el objetivo de atraer el talento extranjero.

Para acceder a este último régimen optativo, se reducen de 10 a 5 años los períodos impositivos en los que el contribuyente no ha sido residente fiscal en España y se extienden de 6 a 11 los períodos impositivos durante los cuales puede tributar por el Impuesto de la Renta de no Residentes.

Además, se extiende la posibilidad de optar a este régimen a otros miembros de la unidad familiar del impatriado principal: su cónyuge o el progenitor de sus hijos, los hijos menores de 25 años y los hijos discapacitados, independientemente de su edad.

No residentes:

Se prevé establecer la no obligatoriedad de obtener el número de identidad de extranjero (NIE) para inversores personas físicas que no vayan a residir en España, si bien deberá solicitarse igualmente a la AEAT un número de identificación fiscal (NIF) para materializar y documentar cualquier inversión.  Para todo ello, la AEAT habilitará un procedimiento electrónico para la solicitud y concesión del NIF en un plazo máximo de 10 días hábiles.

Para regular la residencia de los denominados “nómadas digitales”, aquellas personas cuyos empleos les permiten trabajar en remoto y cambiar de residencia habitualmente, se crea una nueva categoría de visado y de autorización de residencia:

  • El visado para el teletrabajo de carácter internacional, permite entrar y residir en España durante un máximo de un año mientras trabajan para ellos mismos o para empleadores en cualquier lugar del mundo.
  • La autorización de residencia para el teletrabajo internacional permite a los extranjeros que ya se hallan de forma regular en España o a los que les ha expirado el visado de teletrabajo, solicitar una autorización por un periodo máximo de 2 años.

Como de costumbre, quedamos a su disposición para comentar o ampliar cualquier cuestión relacionada con este tema.

Departamento Fiscal

Julio 2021